Damos soporte a tu Refrigeradora Kenmore en los tres momentos: la prevención que evita la avería, el diagnóstico cuando algo empieza a fallar y la reparación cuando ya no queda otra. A domicilio, en toda Lima.
Cada etapa necesita una respuesta distinta. Elige la tuya y te llevamos directo a lo que te sirve ahora mismo.
Revisar a tiempo cuesta una fracción de lo que cuesta cambiar la pieza que se llevó por delante.
Antes de tocar nada, mira qué significa lo que aparece y qué puedes comprobar por tu cuenta.
Vamos a tu domicilio, hacemos el diagnóstico y te decimos cuánto cuesta antes de empezar.
Busca tu equipo y el síntoma que más se parezca a lo que te pasa. Verás las causas más probables, lo que puedes revisar sin riesgo y cuándo ya toca llamar. La causa definitiva solo se confirma con el equipo delante.
Conviene descartar primero lo simple: condensador sucio, goma de la puerta vencida o el equipo muy pegado a la pared. Después vienen causas que sí requieren instrumento: el sistema de deshielo, el ventilador del evaporador o la carga de gas.
Prueba el sellado con un billete: si se desliza sin agarre, la goma está vencida. Separa el equipo de la pared y aspira el polvo del condensador.
Cuando un No Frost escarcha, casi siempre falla el deshielo: resistencia, temporizador o sensor. Y el agua que aparece en el piso del equipo suele ser el drenaje del deshielo obstruido.
Comprueba que ningún táper impida cerrar bien la puerta y mira si la bandeja trasera está rebalsando.
Una de las causas más frecuentes es que el desagüe no evacúa bien: si queda agua en el tambor, el equipo no arranca el centrifugado. También puede venir de la carga mal repartida, de los carbones o del sensor de velocidad.
Abre y reparte la ropa dentro del tambor, sobre todo si lavaste algo pesado como una frazada. Revisa que la manguera de desagüe no esté doblada ni metida demasiado adentro del tubo.
En la mayoría de casos es la bomba de desagüe trabada por pelusa, un botón o una moneda. Le siguen el filtro saturado y el presostato, que es el sensor que le dice al equipo si el tambor ya está vacío.
Con el equipo desconectado, revisa el filtro de la parte baja del frente (ten un recipiente y un trapo a la mano, sale agua). Revisa también que la manguera de desagüe no esté aplastada detrás del equipo.
El golpeteo metálico a alta velocidad apunta a los rodamientos, que es lo más costoso de cambiar. Antes de asustarse conviene descartar lo simple: que el equipo esté desnivelado o que algo haya caído dentro.
Empuja el equipo por una esquina: si se mece, hay que nivelar las patas. Revisa que no haya quedado una moneda o un aro de sostén entre el tambor y la tina.
Casi siempre empieza por el aire: filtro de pelusa saturado o ducto de salida obstruido. Si el aire no circula, la secadora alarga los ciclos y se sobrecalienta. También puede ser el sensor de humedad o la resistencia.
Vacía el filtro en cada uso y comprueba que el ducto de salida no esté aplastado ni lleno de pelusa. Carga el tambor a dos tercios como máximo.
Cuando no enciende, lo habitual es la bujía mojada o sucia, o el módulo de chispa. Si la llama se ve amarilla en lugar de azul, hay inyectores sucios o la mezcla de aire está mal regulada.
Con la cocina fría, retira el quemador y sécalo bien; muchas veces la chispa vuelve. Revisa que la manguera de gas no esté agrietada ni endurecida.
Las averías avisan antes de llegar. Aquí tienes cada cuánto revisar tu equipo y qué señales conviene no dejar pasar, mientras arreglarlo todavía sale barato.
Si tu equipo Kenmore todavía funciona bien pero quieres que siga así, podemos hacer la revisión preventiva en tu casa. Tiene un costo, que te decimos por adelantado.
Atendemos la línea Kenmore que se usa en los hogares limeños. En cada equipo: diagnóstico, reparación y mantenimiento a domicilio.
Pérdida de frío, escarcha, fuga de gas o compresor. Relé, termostato, ventilador y sensores.
No exprime, no desagua, hace ruido o se detiene a mitad de ciclo. Bomba, correa, rodamientos, sensor y placa.
No calienta, deja la ropa húmeda o tarda de más. Resistencia, termostatos, sensor de humedad, correa y rodillos.
Encendido, chispero, llama amarilla, termocupla o perillas duras. También conversión de gas.
Primero el diagnóstico, después el precio, y la decisión es tuya. Así de simple, y sin pagos adelantados.
Cuéntanos el equipo y la falla. Cualquier aviso en pantalla ayuda a llegar preparados.
Mismo día · 2 h en zonas cercanasSe revisa instalado, sin traslados, y te explicamos qué tiene y cuánto cuesta antes de destapar.
Visita S/ 60 – S/ 90 · diagnóstico incluidoSi aceptas, el costo de la visita se resta del total y dejamos el equipo probado. Si no, sin compromiso.
Garantía de hasta 2 añosCargamos las piezas que más se cambian y las instalamos en la misma visita si están disponibles.
El soporte no termina cuando el técnico sale de tu casa.
Atendemos toda Lima Metropolitana y el Callao, de lunes a domingo de 8:00 a. m. a 8:00 p. m. También llegamos a los balnearios y playas del sur y del norte (Punta Hermosa, San Bartolo, Santa María, Asia, Ancón), coordinando la visita con anticipación.
En los distritos cercanos coordinamos el mismo día y en muchos casos llegamos en unas 2 horas. En los más alejados y en la zona de playas se coordina con un día de anticipación; si es urgencia, unas 4 horas según disponibilidad de técnico.
La visita cuesta entre S/ 60 y S/ 90 según el distrito y trae el diagnóstico incluido. Si apruebas el presupuesto, ese monto se descuenta del total y solo pagas la reparación.
Somos un servicio técnico independiente especializado en Kenmore. No tenemos vínculo oficial con la marca. Si tu equipo tiene menos de un año y está en garantía de fábrica, lo que te conviene es acudir al vendedor: ahí no te van a cobrar.
Dinos qué equipo tienes y qué síntoma presenta. Vamos a tu casa, lo revisamos instalado y te pasamos el presupuesto antes de empezar.